sábado, 15 de enero de 2011

Desorientados


Los meses de enero, febrero incluso marzo, se caracterizan por el bombardeo publicitario de las instituciones educativas de cada vez más diversos cursos y carreras superiores. Toda esta oferta está dirigida principalmente al público juvenil, muchas veces desorientado y hasta confundido que recién egresa de los colegios secundarios. ¿Cuál elegir? ¿Qué carrera técnica o profesional es la mejor para mí?
Lo recomendable en un adolescente-joven que termina la secundaria es conocer cuál es su vocación, que talentos y habilidades posee y conocer el campo de trabajo en el cual demostrara lo aprendido.
En todo este descubrimiento se necesitara un orientador que puede ser un docente, un psicólogo o el mismo padre de familia siempre y cuando tenga conocimientos suficientes acerca de lo que va a recomendar.
Por otro lado existe el programa de orientación vocacional que algunos colegios tienen o que en diferentes instituciones se imparte profesionalmente.
Entonces, es importante tomar en cuenta a la hora de elegir, que voy a desempeñarme en una profesión determinada por muchos años y que voy a necesitar especialización permanente con cursos de post-grado si quiero ser un trabajador competente. Si no elijo bien, mi vida diaria en el trabajo será insoportable y aburrida.
Prohibido equivocarse.

Ricardo MATIAS.
Lima -Peru

miércoles, 12 de enero de 2011

Se necesitan educadores


En un recorrido breve por algunos colegios de la zona en que vivo, pude observar que hay varias plazas vacantes en muchos de ellos, de la cual destacan dos posibilidades:
1.-Los colegios atraviesan una época de expansión y bonanza.
2.-Cada fin de año escolar hay despidos y renuncias varias.
Lamentablemente, la realidad nos dice que hay más despidos y renuncias de lo previsto. Sin embargo, ante un nuevo contrato de docentes, ¿Cuáles son los criterios de evaluación? ¿Puede cometer errores el jurado evaluador año tras año y no contratar al personal idóneo para la institución?
Por otro lado un buen número de docentes se ve obligado a renunciar, principalmente debido a:
• Sueldos bajos.
• Clima laboral hostil.
• Inexistente línea de carrera.
• Ausencia de beneficios sociales. (gratificaciones, cts, etc.)
Pero…. ¿Quién controla todo ello?
En la mayoría de colegios no se ejerce un buen control interno ni externo (autoridades) sobre el desempeño de los que allí laboran, entonces es en vano pedir:
• Alumnos sobresalientes en el área academica.
• Alumnos sin dificultades para el aprendizaje.
• Comportamiento y conducta adecuados.
Aquellos que van a trabajar en una institución educativa, cualquiera sea su naturaleza, deben ser personas con vocación de servicio, conocimientos académicos suficientes, proactivos, asertivos y dispuestos a tolerar una y mas frustraciones, lo cual motiva una evaluación completa previa al contrato; posteriormente se debe dar al educador el adecuado soporte económico y social. De esa forma el nivel académico de la institución educativa se mantendrá en el tiempo, elevando su prestigio y reconocimiento, no hay otra.

Ricardo MATIAS FUENTES.
Lima - Peru