viernes, 17 de abril de 2009

Ellos merecen protección…!!!!!

A propósito de la lectura de unos artículos acerca de adolescentes de un curso sobre pareja y familia al cual asisto actualmente, escribiré algunos datos que me parecen importantes dar a conocer, sobretodo para aquellas personas que tienen hijos pequeños, adolescentes o jóvenes.
Estos comentarios están basados en una investigación en ciudades españolas, pero que bien pueden contextualizarse en nuestro querido país. Dicha investigación esta referida a los factores de riesgo y factores de protección para el consumo de drogas en adolescentes.
Primero:
¿Qué es un factor de riesgo?
Es toda circunstancia personal o social que aumenta la posibilidad de hacer o hacerse daño.
¿Que es un factor protector?
Son todos aquellos esquemas cognitivos, afectivos, emocionales y conductuales que nos facilitan una vida saludable.

Según datos recogidos por los investigadores (1) se pudo recoger las siguientes conclusiones de riesgo y de protección en adolescentes frente al consumo de drogas:

Los adolescentes encuestados fueron 1570, varones y mujeres, entre 14 y 18 años.

FACTORES DE RIESGO:
1.-Conflicto entre los padres y el adolescente.
2.-Consumo de alcohol por parte del padre.
3.-Ausencia de uno de los progenitores.
4.-Uno de los progenitores vuelve a casarse.
5.-Ausencia de implicación paterna.
6.-Inconsistencia en la disciplina paterna.
7.-Bajas aspiraciones educativas de los padres.

FACTORES PROTECTORES:
2.-Disciplina familiar.
3.-Relaciones afectivas y comunicación.
4.-Vinculo afectivo paterno.
5.-Comunicación familiar.
6.-Cohesión familiar.
7.-Altas aspiraciones educativas.

En cierta ocasión leí una entrevista que le hicieron a un conocido y querido cantautor peruano por las razones que lo llevaron a dejar de consumir drogas. Adivinen cual fue la respuesta…… Periodista: XX, supe que consumías drogas desde los 17 años.
Cantante: Así es, fue una etapa muy dura.
Periodista: Y sigues consumiendo?
Cantante: No, lo deje a los 21 años.
Periodista: Recurriste a algún tipo de ayuda?
Cantante: No, me saco mi niñez….

En estas pocas palabras el entrevistado dio una respuesta que aparentemente significa poco pero no hay que ser un especialista para darse cuenta que al decir “niñez” están involucradas experiencias emocionantes, paseos divertidos, consejos aleccionadores y afecto desbordante, es decir, a esta persona los recuerdos felices de su infancia lo ayudaron a salir de su adicción.
Ahora cabe preguntarnos
¿Estamos preparados para superar una situación difícil?,
Mejor aun:
¿Nuestros hijos están teniendo una etapa infantil, con momentos felices de manera que, cuando tengan que enfrentar una situación de riesgo, la superen?
En un segundo estudio (2), se encontró que los adolescentes que no consumían drogas provenían de familias en las cuales se daban cuatro condiciones:
- Afecto.
- Apoyo.
- Supervisión.
- Control.
Complementariamente se encontraron como factores protectores la coherencia en los patrones parentales, la prevención y la solución de problemas.
¿Qué nada de esto es fácil?
Por supuesto que no es tan fácil pero por algo hay que empezar, por ejemplo conversando con nuestros hijos de sus temores, de sus tristezas, recuerde que para una niña, si se le salio la cabeza a la muñeca o discutió con su amiga porque no le invito un trozo de caramelo, siente que tiene un problema, que para nosotros los adultos puede ser irrelevante.
Cuantas veces nuestros hijos se acercan a nosotros para contarnos algo y no le escuchamos, cuantos de nosotros trabajamos gran parte del día y hasta llevamos un poco de trabajo a la casa “para avanzar”; de esa manera no se puede formar hijos con factores protectores para que tengan una vida saludable, y luego nos quejamos de la sociedad, los amigos, los vecinos o el gobierno, cuando los verdaderos responsables somos los padres.

Queda entonces el compromiso de todos nosotros los adultos de educarnos en la tolerancia, en la comprensión, en la formación humana y en el necesario afecto y cariño hacia nuestros hijos, solo de esta forma lograremos nuestra propia tranquilidad, sabiendo que nuestros hijos se auto-valoran se auto-protegen y se integran dentro de un grupo saludable en el cual complementen su formación como ser humano integrado en si mismo y ejemplo de la sociedad.

Ricardo MATIAS FUENTES.
Lima – Perú.

REFERENCIA BIBLIOGRAFICAS.

(1) (2001) Factores familiares de riesgo y de protección para el consumo de drogas en adolescentes. Marina Muñoz Rivas, José Graña López. Madrid.
(2) (2003) Consumo de drogas en la adolescencia: Importancia del afecto y la supervisión parental. José Luis Martínez, Antonio Fuertes. Maribel Ramos Amparo Hernández. Salamanca.

domingo, 5 de abril de 2009

Yo tampoco quiero ir...!!!!!!!!




La última vez que tuve a cargo una reunión de escuela de padres, como ponente, algunas personas me preguntaban si era obligatorio o no asistir, lo cual me sugería una pregunta inmediata: ¿Cual es la importancia que, como padres, otorgamos a la reunión de escuela de padres promovida por los colegios?

Mis conclusiones fueron las siguientes:
- El padre o madre piensa que pierde tiempo.
- Cree que no obtendrá información útil.

A lo largo de la historia escolar del país, se han organizado múltiples reuniones por este motivo, pero: ¿Son realmente útiles?
Considero que si, siempre y cuando se den las siguientes condiciones:

1.- Abordar un tema de acuerdo a la problemática local-actual.
2.- Disertador eficaz y competente.
3.- Metodología adecuada para el público objetivo.

Imaginemos concurrir a un lugar por dos horas o mas, donde una persona, sea psicólogo, religioso, docente o encargado, diserte acerca de un tema que no nos interesa, que a la vez el ponente no conozca adecuadamente el contenido expuesto o que simplemente no se le pueda oír, ya sea por un altavoz deficiente o ruidos del ambiente externo. Todas estas condiciones adversas influirán en la decisión de si el padre o madre de familia asistirá a la siguiente reunión, y es probable que la decisión sea no asistir, si además no recuerda de qué se trato la última.

Queda como recurso a la institución educativa coaccionar, obligar chantajear o presionar de múltiples formas la asistencia del padre o representante (multas, suspensiones, no-entrega de libreta de notas, etc.) ante lo cual, lo que obtendrá a cambio es una persona distraída, disgustada, con la atención dispersa, que concurre con tardanza, que justifica su inasistencia por cualquier razón, y hasta esta presente en la reunión pero con los audífonos puestos con la música de su preferencia.
Entonces: ¿Qué aprenden los padres asistentes a las reuniones?
En realidad muy poco y obedece al interés que se presta.

Según mi experiencia existen concurrentes de 3 tipos:

1.-Los interesados: aquellos que concurren puntualmente, lapicero y cuaderno en mano, se sientan en las primeras filas, y hacen preguntas. (Algunos hasta compran libros)

2.-Los cumplidores: aquellos que evitan la multa o cualquier otra sanción, llegan cuando la reunión ya ha comenzado, se sientan en las últimas filas y tratan de memorizar lo que pueden para comentarlo después con críticas incluidas. Nunca hacen preguntas y buscan con desesperación la relación de asistencia para dejar constancia que estuvieron allí.

3.-Los fantasmas: aquellos que nunca asisten (trabajan, estudian, o ven televisión) y se las arreglan para presentar certificado medico (y que les crean), y como no participan de ninguna reunión se informan lo que puedan en la puerta de salida escolar, pues allí siempre “hay algo que enterarse”.

¿Y usted a cual de los tres grupos pertenece? …

Siendo optimista imagino que al primero.

Entonces: ¿Se deben o no organizar estas reuniones?
Por supuesto que si, pero como mencionaba anteriormente, considerando los criterios elementales de formación de adultos, ya que a veces el personal de la institución educativa confunde la metodología de enseñanza a niños con la de adultos (pedagogía - andragogia), con objetivos y contenidos poco claros, con un horario difícil para los concurrentes y con un ambiente muchas veces reducido e incomodo, además de un ponente improvisado y sin los recursos elementales de manejo de grupo y contenidos programáticos.

En conclusión, ¿Debo o no asistir?
Claro que si, aunque si usted no se siente cómodo o no pudo comprender eficientemente el tema impartido, hágalo saber, investigue en otras fuentes, converse con otros asistentes, formule las preguntas pertinentes, solicite material escrito de apoyo y hará de su experiencia una lección enriquecedora, además que su hijo o hija observara que usted esta interesado en aprender y lo imitara de alguna forma, asimismo, si usted entabla relaciones de amistad con otros miembros del colegio su hijo(a) también lo hará, completando su propio proceso de socialización…

Por eso, yo siempre voy….
Y usted.... asistirá la próxima vez….??????

Ricardo MATIAS FUENTES.

Lima-Peru