martes, 21 de diciembre de 2010

Perder a un ser querido.



Recientemente perdí a mi madre, una persona valiente, integra y luchadora. Nunca pensé que se podía sentir tanta pena junta, imaginar que no la volveré a ver, que nunca más conversaremos y que no podre pasear con ella como lo hice en varias ocasiones, que no podre llevarla a tantos otros sitios que me hubiera gustado hacer o decirle tantas cosas que ahora recién se me ocurren. Es bueno saber que nuestros padres como cualquier persona pueden cometer errores lo cual nos aleja de ellos, pero ahora que lo pienso detenidamente me doy cuenta que solo quería lo mejor para cada uno de nosotros, sus hijos, aunque eso significara desacuerdos o resentimientos de supuestos afectados.
Quizá este no sea el mejor lugar para decir estas cosas pero igual lo hare ya que es una forma de rendirle un pequeño tributo, un reconocimiento al gran esfuerzo que hizo por sacarnos adelante, a la admirable fortaleza que mostro hasta el ultimo día en que su mente estaba con nosotros pero su cuerpo le decía que ya no podía continuar. Lamento mucho que haya sufrido los dolores propios de su enfermedad, y aunque se que se pudo haber hecho mucho mas clínicamente hablando, nos dejo con su muerte una lección de vida, el ser fuerte y continuar aún cuando todo o casi todo esta en contra.
Te quiero mucho mama, y aunque te lo dije muy pocas veces se que tu lo supiste siempre, y en el lugar en que te encuentres se que estas muy tranquila porque siempre hiciste por nosotros todo lo que pudiste aunque te costara mucho sacrificio.
Adiós madre querida.

martes, 14 de diciembre de 2010

Cuando los hijos crecen.


¿Mi hijo(a) se enamoro…? no puede ser!, si apenas tiene 14 añitos…
Los que somos padres de familia y tenemos hijos adolescentes nos estamos dando actualmente un gran susto al descubrir que nuestros hijos o hijas están comportándose a los doce años como si tuvieran 15 y ni que decir si tienen 16, su comportamiento es de alguien de 18 años o mas, y si no estamos preparados para enfrentar tal reto (tranquilícese, casi nadie lo esta) nos veremos envueltos, sin proponérnoslo en una suerte de crisis familiar, ya que los chicos piensan que no los comprendemos, que no tenemos paciencia, que preferimos a nuestros hijos menores o que somos unos anticuados.
Si a usted ya le dijeron que esta pasada de moda o algo parecido, y si consideramos que los adolescentes muchas veces no dicen lo que piensan sinceramente, imagínese que pensaran acerca de usted y no se lo han dicho (aun), o que estará sintiendo respecto a usted y no lo sabe ni lo imagina.
Aunque no todas las relaciones entre padres e hijos adolescentes son complicadas, en mi experiencia considero que es la mayoría, y los padres o madres actuales, tan ocupados como están actualmente por tanto trabajo, muchas veces no pueden resolver correctamente los conflictos o la actitud negativa de alguno de sus hijos, o en muchos casos los evita y trata de buscar apoyo en amistades, profesores, psicologos o alguien que considere mas experimentado en tales situaciones.
Lo recomendable para estos casos es sentarse a conversar con ellos, fomentar el dialogo calmado, alturado y frecuente, sin indagar demasiado, sin ser muy perspicaz o desconfiado, pues ya en la adolescencia el adolescente tiene formado un criterio propio, un sentido común que lo orientara hacia su propia seguridad física y emocional, con decisiones saludables para si mismo (al menos es lo ideal), lo que a usted le queda es facilitarle comprensión y seguridad para que así se renueve la confianza si la ha perdido y busquen en usted los mejores consejos.
Buena suerte y mucha paciencia.

Ricardo MATIAS FUENTES.
Lima – Perú.