
Recientemente perdí a mi madre, una persona valiente, integra y luchadora. Nunca pensé que se podía sentir tanta pena junta, imaginar que no la volveré a ver, que nunca más conversaremos y que no podre pasear con ella como lo hice en varias ocasiones, que no podre llevarla a tantos otros sitios que me hubiera gustado hacer o decirle tantas cosas que ahora recién se me ocurren. Es bueno saber que nuestros padres como cualquier persona pueden cometer errores lo cual nos aleja de ellos, pero ahora que lo pienso detenidamente me doy cuenta que solo quería lo mejor para cada uno de nosotros, sus hijos, aunque eso significara desacuerdos o resentimientos de supuestos afectados.
Quizá este no sea el mejor lugar para decir estas cosas pero igual lo hare ya que es una forma de rendirle un pequeño tributo, un reconocimiento al gran esfuerzo que hizo por sacarnos adelante, a la admirable fortaleza que mostro hasta el ultimo día en que su mente estaba con nosotros pero su cuerpo le decía que ya no podía continuar. Lamento mucho que haya sufrido los dolores propios de su enfermedad, y aunque se que se pudo haber hecho mucho mas clínicamente hablando, nos dejo con su muerte una lección de vida, el ser fuerte y continuar aún cuando todo o casi todo esta en contra.
Te quiero mucho mama, y aunque te lo dije muy pocas veces se que tu lo supiste siempre, y en el lugar en que te encuentres se que estas muy tranquila porque siempre hiciste por nosotros todo lo que pudiste aunque te costara mucho sacrificio.
Adiós madre querida.
